miércoles, 16 de diciembre de 2009

La imbécil andrógina, la puta andrógina, la que aprendió a fumar y a embriagarse feliz y que cada vez que le hablé lloró, y no responde, porque es cobarde, es la grandísima puta cobarde.

Dijo amarme mientras tragaba el esmegma de su maestro,
con el hocico hediondo dijo querer estar conmigo en septiembre,
contestó junto a la puerta del baño,
con los pantalones abajo la esperaban;
volvió a su casa enamorada del hombre grande,
con el que me amenazaba: ahora me buscaré un hombre grande,
para que yo le dijera "sé mi novia, sé mi novia"
y ella le pidiera pololeo a su ex novio, al chascón de la plaza,
porque conmigo hizo lo mismo,
pedirme amor cuando decía amar al novio que tenía.
Luego dejo haberme amado: sin haberme tocado, sin arriesgar nada,
cuatro meses después de haberme besado un par de veces,
luego dejó de hablarme y amó a otro,
y cuando termine con él,
y yo le dé un minuto de confianza
llorará de nuevo
y dirá quererme.
Pero es mentira:
ella jamás se masturbó recordando mi eyaculación de artificio,
ella ama la cobardía que lleva dentro:
su solución es llorar por todo y decírmelo cuando puede,
porque llora siempre, y eso tiene algo de lindo,
pero sólo cuando es sincero
y conmigo fue sincera nunca.

Y lo sabe todo, por eso calla, por eso no responde,
porque las palabras le fluyen para todo pero jamás conmigo,
y prefiere no decir porque mi razón la hace llorar.

Por eso no nos queremos:
porque ella me quiso tanto que prefirió el sexo y el amor de otros,
porque me quiso tanto que prefirió callarse,
porque me quiso tanto que dijo quererme tanto,
y porque yo lo quise todo y ella hizo nada, quiso nada y logró nada,
y yo no la quiero por no quedarse conmigo,
cuando me tenía entero y tomó lo partido.

Y quiero que no me hable por ser inconsecuente y por mentirme,
y ella no me habla, porque no puede hacerlo diferente:
porque es incapaz,
es incapaz de estar conmigo,
sólo de estar conmigo.

Porque yo sé que no me amó.
Pero dijo que así fue,
y si esa es su verdad:
su verdadero amor es un asco:
Por eso mi náusea.

Cuando me acuerdo de tí o tus mensajes de mierda aparecen en el monitor,
noto lo inservible de corresponderte el beso
que me diste agresiva
en la feria artesanal frente al cerro Santa Lucía,
porque querías besarme desde que me viste.

El carajo de la gran puta que preferiste ser conmigo.

Entonces esfuérzate por desaparecer concha de tu madre,
de no darme más tu mierda,
siendo que yo te daba besos
que te gustaban,
y ya olvidé la sensación de tu labio redondo.

No hay comentarios.: