Respecto de la poesía en la Danza.
Bailarina: saludos besos y morlacos
Yo: Hey, reales, ya te dije
Bailarina: siempre te he besado realmente, sólo que no donde tú quieres
Yo: No te solicito nada especial, salvo que no quiero besos falsos, sino reales, y que si dices que me verás, me veas.
Es re sencillo para los seres cumplir con su palabra.
Bailarina: que más real que posar la piel sencible de mis labios sobre tu mejilla
Yo: necesitas calificar tus labios? "La piel sensible de mis labios sobre la piel de terciopelo de vieja cuica de tu mejilla". Te diré lo que pasa. ¿Me permites?
Bailarina: ok
Yo: Hace tiempo en ensayo de Butoh, Andrés decía que hay que hacer poesía, siento que tú también sientes eso. ¿Sientes que hay que hacer poesía al bailar? Danzar*
Bailarina: siempre
Yo: Ok. Cuando escriben cosas o dicen cosas, arman frases, con las que intentan demostrar la poesía o el querer hacer poesía, yo noto toda palabra mal dicha y mal escrita, además, sus figuras retóricas incompletas y cualquier pifia lingûìstica, entonces me interrumpe el proceso poético personal.
El punto es que ustedes quieren ser poetas. En vez de ser danzadores.
Si todos quiéren hacer poesía en su arte, pues, que se dediquen a ella, y no a la otra. Entonces, el poeta, ya es danzador. Entonces yo soy bailarín. Por el hecho de escribir poesía y hablar desde y en ella.
Cuando tú dijiste lo de tus labios, no fue lindo, no es poético tu intento, además con una c en vez de una s, y no es mi intención fijarme en eso, pero es inevitable, porque soy pulcro en mi arte. Yo sé que tú sí en la danza.
Entonces ¿por qué el intento poético?
Carajo, a los que están entre ustedes bailando, les sorprende su lenguaje, cuando hablan de hacer poesía, de ir hacia lo superior; porque tampoco comprenden el sentir intrínseco de lo poético, pero si en la película se ve el micrófono del sonidista, nos salimos del arte, lo mismo pasa aquí, con quién maneja el código del arte.
Si la danza debe ser poesía, entonces danzo desde antes de haber sabido que el empeine debía estirarse.
Ya danzaba.
Eso sí es poético.
No la sensibilidad de tus labios sobre mi mejilla.
Porque ya sabemos que es sensible, y no necesitamos un lugar común, sino algo que nos sorprenda y el estómago se excite de tanta palabra divinísima, hasta querer tragarse el papel entintado, para no quitarse nunca del tacto tanta maravilla.
Verte bailar es poético, no el decirlo.
Hay demasiado entre nosotros.
No digas que me besas de verdad, porque no es cierto. Y lo sé, porque yo siento, y es lo que siento. Y quise besarte.
Y quiero besar a la mágica.
2 comentarios:
Eehh...
Adiós.
Atte.
Gabriela
maría paz.
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